Cómo se calcula esto
precio unitario = precio ÷ cantidad; mejor valor = precio unitario más bajo (mismas unidades en ambos lados)
El precio unitario es el precio total dividido por la cantidad: dólares por gramo, por mililitro, por pañal. Una vez que ambas opciones hablan de la misma unidad, la comparación es instantánea e inmune a la psicología del empaque: el cartel de "tamaño familiar", la botella más alta pero más estrecha, el paquete de 12 que supera al de 10.
La parte contraria a la intuición es la frecuencia con la que pierde el grupo grande. Los analistas de precios minoristas lo llaman recargo por cantidad (los tamaños más grandes tienen un precio más alto por unidad que los más pequeños) y los estudios lo encuentran en una proporción significativa de los artículos de los supermercados, precisamente porque los compradores asumen que lo más grande siempre es más barato y dejan de verificar. Las ventas cambian la clasificación constantemente: un paquete pequeño con descuento supera regularmente al jumbo de precio completo.
Dos advertencias honestas. En primer lugar, un precio unitario más barato sólo ahorra dinero si se utiliza todo: los alimentos que caducan en el contenedor tienen un precio unitario infinito. En segundo lugar, asegúrese de que las cantidades estén en la misma unidad antes de comparar; 0,5 kg frente a 500 g está bien, pero litros frente a kilogramos necesita una conversión primero.
Preguntas frecuentes
¿El paquete más grande no es siempre más barato por unidad?
No: el 'recargo por cantidad' (los paquetes grandes cuestan MÁS por unidad) aparece regularmente en los supermercados, especialmente durante las promociones de tamaño pequeño. Esa suposición es exactamente lo que lo hace rentable.
¿Qué cantidades debo ingresar?
Cualquier cosa, siempre que ambas opciones utilicen la misma unidad: gramos, mililitros, láminas, cápsulas, cargas de lavado. Las matemáticas sólo necesitan coherencia, no una unidad específica.
Las etiquetas de los estantes ya muestran los precios unitarios: ¿por qué calcular?
Cuando es obligatorio, las etiquetas en los estantes ayudan, pero a menudo mezclan unidades (por 100 g en una, por kg en otra), omiten precios promocionales o simplemente son incorrectas. Diez segundos con tus propios números lo resuelven.